Por cada 10 años que dejas de invertir, debes invertir el triple

https://static1.squarespace.com/static/56c20f7cd51cd440f4c1f656/56e1bbb7e707eb89cec9040f/5c65b391b208fc184b18d4e5/1551391136925/?format=2500w

A muchos de nosotros nos resulta todo un desafío empezar a invertir, debido a que pensamos que se necesitan grandes cantidades de dinero, es muy complicado, no existen opciones a nuestro alcance, o que ya habrá tiempo después, entre otros factores. En consecuencia, estamos dejando perder todos los beneficios que nos pueden dar nuestros ahorros.

Para comenzar, debes saber que no necesitas tener mucho dinero para invertir (existen varias opciones desde $100). Tampoco tienes que ser un erudito de las finanzas, solo es cuestión de familiarizarte con ciertos términos. Actualmente, invertir es de lo más accesible gracias a un maravilloso invento: Internet. Mediante tu celular o computadora ya puedes hacer inversiones en todo tipo de instrumentos.

Nuestro mensaje entonces es: no dejes pasar más tiempo y empieza a invertir, de lo contrario te verás en gran desventaja. Por cada diez años que dejes de invertir, tendrás que invertir el triple para recuperar las ganancias obtenidas en este periodo. ¿Por qué? Existen diversos factores por los que debes ahorrar tres veces más, en este caso nos enfocaremos en dos: la tasa de interés y el interés compuesto.

¿Qué es la tasa de interés?

La tasa de interés indica el precio del dinero. Se expresa en porcentaje y se usa para determinar el costo de un crédito o el rendimiento que produce una inversión. Además, se aplica en distintos periodos: un día, un mes, seis meses, un año, etc.

Por ejemplo, una tasa de interés mensual de 5% en una inversión de $100, genera un rendimiento de $5.00 cada mes. En cambio, con una tasa anual de 15% por invertir $100, obtendrás $15 cada año.

¿Qué es el interés compuesto?

El interés compuesto es el interés encima del interés. Significa que el interés que se gana en una inversión cada periodo, se agrega al capital inicial y se reinvierte, de modo que tus ahorros no solo crecen, sino que crecen a un ritmo cada vez mayor.

Por ejemplo, si en el primer año ganas $800 por una inversión de $10,000, cuya tasa de interés anual fue de 8% y no tocas ese dinero, en el segundo año, no ganarás los mismos $800, ganarás $864, ya que la tasa de interés se aplica sobre el capital inicial más las ganancias generadas en el periodo previo, en este caso, $10,800, y así sucesivamente.

Sin contar el interés compuesto, siempre, siempre, ganarás $800, al final de 20 años ganarás $16,000, más tu capital ($10,000), tendrías $26,000.

Con el interés compuesto, al final de 20 años ganarás $36,610, más tu capital, tendrías $46,610; sin mover para nada tu ahorro.

Entonces ¿por qué después de esperar diez años para invertir, necesitarás invertir el triple para recuperar las ganancias?

Supongamos que a los 25 años tienes un ahorro de $12,000 y los inviertes en un instrumento seguro como son los Cetes, los cuales ofrecen una tasa fija de 8.15% anual (la tasa de los Cetes cambia, esto es solo un ejemplo); pero además, cada año durante una década depositas la misma cantidad en tu cuenta de inversión. Gracias a que no retiraste tus ganancias para aprovechar el interés compuesto, tendrás un ahorro de $201,351.

Si a tus 35 años reinviertes dicho capital por otros diez años y, anualmente, sumas los mismos $12,000, tendrás $615,859 al final de ese periodo.

Ahora bien, si empiezas a invertir desde cero a los 35 años por la siguiente década y quieres alcanzar el mismo ahorro, tendrás que invertir el triple. Es decir, para obtener los $615,859 en diez años, necesitarás invertir $36,000 anuales (en lugar de $12,000), a una tasa de 8.15%, con lo que obtendrás $604,053, incluso menos de lo que ahorrarías desde tus 25 años.

En otras palabras, si dejas pasar diez años para invertir, tendrás que realizar un triple esfuerzo de ahorro. En el primer caso vimos que, si ahorras diez años antes,  mantienes un ahorro estable, por ejemplo de $12,000, con lo que harás un menor esfuerzo y ayudarás a tu flujo de efectivo.

Mayor ahorro, mayor rendimiento

Hemos puesto un ejemplo de inversión muy conservador mediante un ahorro mínimo y una tasa de interés de Cetes. Pero ¿qué pasa si aumentas la cantidad de ahorro y eres un inversionista moderado o arriesgado para tener una mayor tasa de interés?

tabla-2.jpg

Inversionista moderado

Si inviertes $25,000 al año entre acciones, Cetes y préstamos en línea, con lo que tienes, en promedio, una tasa de interés de 12% anual y no tocas ese dinero en diez años, al final tendrás $516,364. Si a su vez, reinviertes esta cantidad por otra década, tendrás $2,042,468. ¿Qué harías con ese dinero?

Inversionista arriesgado

Si inviertes $50,000 al año entre Cetes, bienes raíces y criptomonedas, con lo que tienes, en promedio, una tasa de interés de 15% anual, en una década tendrás $1,217,463. Si reinviertes ese dinero por el mismo periodo, tendrás ¡$5,940,506! ¿Te imaginas en 20 años con seis millones de pesos? Suficiente para una digna jubilación, ¿no crees?

Estos ejemplos son solo dos posibilidades para mostrar cómo crece tu dinero si lo inviertes. Sin embargo, no consideramos otros factores que disminuyen el valor y la cantidad de dinero como es la inflación (el aumento generalizado de los precios de productos y servicios) o el pago de impuestos.

Por lo tanto, nuestra recomendación es que adecues el monto y tasa de interés conforme a tus metas y al tiempo en que decidas usar ese dinero.

En conclusión, no pospongas la inversión de tus ahorros, en diez años no tendrás que triplicar tu ahorro anual. Puedes empezar a invertir en instrumentos seguros como los Cetes, y con el tiempo puedes cambiar tu estrategia para obtener más rendimientos. Deja que se reinviertan las ganancias y verás los beneficios del interés compuesto. No lo pienses más, empieza a invertir desde hoy.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.